El ‘síndrome de la cara vacía’ y las secuelas psicológicas de la pandemia, una de ellas el estrés: ¿cómo te afecta llevar mascarilla?

Ya hace tiempo que nos vimos obligados a usar una mascarilla de manera obligatoria para casi todo para cuidarnos del COVID-19. Aparte de la incomodidad, la dificultad para relacionarnos y las reacciones adversas en la piel hace tiempo que apareció un problema aún peor: el efecto psicológico. Un acircunstancia que tiene mucho que ver con los cambios en la forma de comunicarnos, en las relaciones sociales y la aceptación de ciertas normas que contradicen a otras y que son a veces incoherentes.

Ir con la mascarilla tapando media cara durante tanto tiempo afecta a la interacción social y a nuestra parte emocional. Es probable que aparezcan secuelas, entre ellas el estrés.

Llevar la cara tapada no ayuda a distinguir las emociones que siente la persona que nos habla.

La tristeza se va apoderando, cada vez más, de muchas personas. El hecho de ir por la calle y toparse con tantas personas con la cara tapada, la distancia social impuesta (no natural) y el esfuerzo por mantenernos físicamente alejados, nos genera un alejamiento emocional, las emociones han perdido intensidad. Antes, tanto el dolor como la alegría se expresaban con abrazos y besos pero ahora no se puede y no estamos convirtiendo en seres «vacíos» y cada vez más apáticos ante las relaciones, reprimidos y esto deriva en una serie de problemas como:

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Bloqueo Emocional

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Estrés

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Apatía

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Depresión

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Ansiedad

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Pasividad

Todas estas sensaciones están siendo tratadas en nuestra clínica a ciertas personas que  el hecho de llevar mascarilla les provoca una sensación de nervios y angustia. No es algo que ocurra por igual en todas las personas pero si afecta en demasía a algunas según su tipo de trabajo o personalidad. Además, este tipo de personas suelen ser las que tienen más miedo a contagiarse. Con lo cual entran en acción ya varias circunstancias que provocan que la situación les afecte emocionalmente demasiado.

"No te ahogas, es ansiedad": es la sensación de asfixia y nervios derivada de la mascarilla

Y al aparecer la ansiedad, hace acto de presencia la hiperactividad mental y la sensación de preocupación por todo y de inquietud. Esta ansiedad se puede hasta transformar en tensiones en la zona facial que desembocan en problemas cervicales o dolores de cabeza intensos que magnifica la parte mental negativa aún más.

¿Qué puedes hacer?

Disminuir la actividad mental para intentar controlar la angustía mendiante técnicas de relajación y de respiración. Hablamos de meditación, de control de la respiración, relajación muscular… También de ejercicios de autoconcienciación o, en casos más extremos, terapia cognitivo conductual.

Si te sientes reflejada en alguna de estas causas, ponte en manos de un profesional, ya que el tratamiento psicológico es muy efectivo. 

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