Es cada vez más frecuente en nuestra consulta de psicología adolescente el abordaje de la intervención del consumo de drogas por parte del menor adolescente. Por ello, el Equipo de ISEP Clínic Córdoba queremos facilitar a las familias los factores de riesgo que rodean al consumo de drogas en los adolescentes, cómo pueden controlarse y prevenirse mediante la educación familiar. Siempre y cuando ésta se lleve a cabo desde la infancia.

drogasA continuación, nuestra experta en adolescencia Lucía Romero Iglesias os expondrá los  cuatro pilares fundamentales en la educación familiar que nos facilite la prevención de conductas de este tipo:

  1. Establecimiento de normas

El establecimiento de una disciplina razonable y firme es esencial para prevenir el consumo de drogas ya que el niño aprenderá, a través de las normas y reglas, a enfrentarse a la frustración, a demorar la gratificación y a esforzarse por alcanzar lo que desee. Las pautas, normas y reglas ayudan al niño a autocontrolar su comportamiento impulsivo.

  1. Establecimiento de buenas relaciones afectivas

Conseguir una buena relación afectiva con vuestros hijos es muy importante para su estabilidad emocional.

  1. Comunicación

Es importante establecer una buena comunicación con nuestros hijos, ya que ayuda a:

-Aumentar la asertividad y empatía.

-Proporcionar claves para el manejo de la “presión grupal”.

-Hace posible la autorevelación. Que nuestros chicos y chicas adolescentes nos revelen sus secretos, dudas, preocupaciones, amistades, problemas que surjan en esta etapa, etc.

El diálogo con nuestros hijos constituye la mejor herramienta de prevención del consumo de drogas.

  1. Enseñanza de un buen uso del ocio y el tiempo libre

Los padres y madres debéis actuar como modelos de ocio divertido, entusiasta y sano. Es importante que en vuestro tiempo libre realicéis actividades de ocio sano y, además, involucréis, en la medida de lo posible, a vuestros hijos.

¿Qué hacer si nos enteramos que ha probado algún porro o que fuma cigarros casi a diario?

  1. Actuar con calma, sin dramatizar

La drogodependencia es un proceso largo, es necesario saber “en qué momento del proceso se encuentra nuestro hijo”, por lo que las siguientes pautas ayudarán en gran medida:

– Mantener la calma

-Tratar de obtener toda la información posible sin ser alarmista o manifestar nerviosismo, intranquilidad, angustia…

-No actuar de manera alarmista ni autoritaria

  1. Hablar con tu hijo/a

Es esencial crear una actitud de acogida, evitando el control, la censura o el rechazo a nuestros hijos e hijas.

Actuación coercitiva y autoritaria precipita a una actitud de rechazo y distanciamiento de nuestros hijos e hijas.

Hablar con ellos sobre: la sustancia consumida, la dosis, la frecuencia, el grado de conciencia de los riesgos,etc…

Es importante que mostremos una abierta desaprobación de la conducta de consumo pero NO de nuestro hijo o hija.

  1. Buscar soluciones

-Mostrarnos cercanos y con una actitud positiva

-Proporcionar información fiable y realista sobre los efectos nocivos del consumo

-Fomentar la búsqueda de alternativas al consumo

-Crear sensación de “apoyo incondicional”.

Recordar padres y madres: lo peor es educar por métodos basados en el temor, la fuerza y la autoridad ya que se destruye la sinceridad y la confianza, y por el contrario lo único que se consigue es una falsa sumisión.

Si la situación con vuestros adolescentes se está haciendo incontrolable e insostenible y teméis que sus conductas temerarias vayan a más, y existe sospecha de consumo de drogas, nuestra experta en adolescencia de ISEP Clínic Córdoba os atenderá gustosamente.

 

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies