Quiero que mi hijo/a preste atención. ¿La práctica del Mindfulness puede beneficiarlos a prestar atención?

Por supuesto que sí, les indico. El quiero que mi hijo/a preste atención, puede convertirse en sí se puede con la práctica de Mindfulness de forma regular. Les ayudará a desarrollar dos procesos cognitivos: la atención focalizada y la flexibilidad cognitiva (resolución de conflictos y desarrollo de pensamiento divergente).

La atención focalizada nos favorece la concentración, gestionar distracciones y  persistir en nuestros objetivos. Esta atención la entrenamos a través de un foco atencional (puede ser con la respiración, el movimiento, sensaciones del cuerpo o, simplemente, con un objeto), permitiendo al menor «anclar» su atención.

Prestar atención es uno de los factores que influyen en el desarrollo educativo de nuestros menores. Está regulada por conexiones neuronales que activan el sistema ejecutivo de nuestro cerebro responsables de la memoria, la autorregulación, la observación y los desplazamientos de la atención.

Mindfulness favorece este entrenamiento y ayuda a los niños/as a responder con mayor precisión a cualquier reto, pero eso sí, no os voy a mentir, requiere constancia.

Sin embargo, creemos que es un esfuerzo que «vale la pena» ya que  les pedimos, constantemente,  que “presten atención”, pero no les enseñamos a hacerlo. Elaborar estrategias y dinámicas para mejorar esta habilidad les guiará para su autonomía personal.

 

¿Qué actividades podéis practicar con los pequeños /as de la casa para que presten atención con Mindfulness?

  • Tela de araña. Áreas que desarrollamos en casa: la colaboración, compartir, regulación emocional (conocerse así mismo y conocer a los demás miembros de la familia).

La práctica puede realizarse en una zona de casa con amplitud, sino hay, pues, podemos elegir un patio e incluso un lugar al aire libre, ¡por qué no! Nos ponemos todos los miembros de casa en corro y sacamos un ovillo de lana. Cada uno de los miembros de la familia se presentará, destacando un rasgo de su personalidad, un aspecto agradable que le haya ocurrido y otro más incómodo. Cuando uno finaliza, importante, éste lanza el ovillo, pero se queda una «esquinita» con él. Al final, la familia habrá creado una «tela de araña», destacando lo importante que somos cada uno de nosotros y que juntos nos sostenemos.

  • Masaje Infantil. Desarrolla la empatía. La empatía establece los cimientos para el amor, la compasión, la cooperación, y el respeto.

Esta actividad le ayuda a reconocer su cuerpo y a valorar las sensaciones de relajación y calma y, además, la práctica de masajes restaura situaciones difíciles con nuestros hijos/as y ayuda a crear vínculos emocionales más fuertes.

  • Respirar. Aprender a respirar con el estómago y que diferencien las sensaciones entre la inhalación y la exhalación. A la vez,  toman conciencia de la respiración en su cuerpo, observan y explorar su mundo interior. Os dejo un audio para favorecer el proceso en vuestros hijo/as:

La práctica diaria en la respiración, le favorecerá a ser más consciente de su mundi interior. Ser constantes con ellos, ya veréis que pronto notaréis que prestar atención en ellos, es mucho más enriquecedor e interiorizado.

  • Silencio. El silencio es un “bien muy preciado”, es un tesoro que encontrar y en muchos casos, es la medicina natural contra el estrés. La tecnología es muy ruidosa y aunque no lo creamos, somos seres sensibles a los ruidos y sufrimos las consecuencias de una exposición continua a un ambiente lleno de sonidos ensordecedores.

Practicar silencio durante pequeños momentos al día es determinante para nuestra salud mental y emocional y para gozar de una buena calidad de vida.

Esta actividad, es fundamental presentarla a nuestros menores como un juego y solo necesitas entre 1-5 minutos y se puede practicar con niños/as  a partir de los 2 años de edad. Nos sentamos con ellos, formando un círculo y le preguntamos: ¿sois capaces de estar en silencio como las montañas o las flores?
Para desarrollar la actividad/ juego es necesario tener a mano un medidor de tiempo (reloj de arena o de agua es muy apropiado) para que puedan observar el paso del tiempo y así ser capaces de mantenerse en silencio el tiempo acordado. También, se puede encender una vela para indicar el comienzo y pedirle a vuestro hijo/a  que la apague cuando finalice la actividad.

Os dejamos unos enlaces de interés para conocer más sobre la práctica de Mindfulness en la infancia:

https://youtu.be/BgTX1G80NFY

http://aescoladossentimentos.blogspot.com/2015/11/masaje-con-escalofrio.html

Interesante , verdad? Os deseamos una agradable práctica de mindfulness en familia. Nos interesa vuestras opiniones, queremos conocer si el quiero que mi hijo/a preste atención cómo ha sido: satisfactorio, difícil, cansado, etc.

Consúltanos en https://cordoba.isepclinic.es/psicologia-infantil/

 

 

 

 

 

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